Día tercero o las mates

En la clase de esta tarde he olvidado la lección al bajar la cabeza. Resulta que la señorita Montserrat estaba explicando unas cosas muy complicadas de matemáticas y a las cuales estaba prestando mucha atención. Lo tenía claro pero al bajar la cabeza para iniciar el ejercicio que proponía la profesora, me olvidé.

Creo que lo aprendido se quedó en el lugar donde tenía la cabeza antes de bajarla.

El caso es que levanté la mano y le pedí a la señorita que si podía repetirlo. Me dijo que no, que hubiera prestado atención y que ella no estaba allí sólo para mí.
Así que intenté colocar la cabeza donde la tenía antes para ver si recuperaba lo aprendido. De tanto tantear el espacio con la cabeza que la señorita se enfadó y me dijo que me estuviera quieto o me echaría de la clase.

Al final dejé el folio en blanco.

Jaime el mayor sigue investigando sobre tan extraño suceso. Espero que algún día me explique que ocurrió y de qué iba la clase que se quedó suspendida en algún lugar del aula.



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