En la clase de esta tarde he olvidado la
lección al bajar la cabeza. Resulta que la señorita Montserrat estaba
explicando unas cosas muy complicadas de matemáticas y a las cuales estaba
prestando mucha atención. Lo tenía claro pero al bajar la cabeza para iniciar
el ejercicio que proponía la profesora, me olvidé.
Creo que lo aprendido se quedó en el lugar
donde tenía la cabeza antes de bajarla.
El caso es que levanté la mano y le pedí a
la señorita que si podía repetirlo. Me dijo que no, que hubiera prestado
atención y que ella no estaba allí sólo para mí.
Así que intenté colocar la cabeza donde la
tenía antes para ver si recuperaba lo aprendido. De tanto tantear el espacio
con la cabeza que la señorita se enfadó y me dijo que me estuviera quieto o me
echaría de la clase.
Al final dejé el folio en blanco.
Jaime el mayor sigue investigando sobre tan
extraño suceso. Espero que algún día me explique que ocurrió y de qué iba la
clase que se quedó suspendida en algún lugar del aula.
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