Hoy no he ido al colegio porque he estado
enfermo. Ayer, para merendar, me emocioné comiendo quesitos. Mi madre había
bajado un momento a la calle y no pude evitar comerme toda la caja. Es que era
comer uno e ir irremediablemente a la nevera a por otro.
Me pasa lo mismo con el Cola-Cao y la leche
condensada, es empezar y no poder parar. A veces, para comerme el Cola-Cao a
cucharadas, me tengo que esconder bajo la mesa de la cocina para que mi madre
no me sorprenda, aunque un día me dio tos con el Cola-Cao y me descubrió. No se
enfadó mucho porque le hizo gracia que me saliera el Cola-Cao por la nariz.
El caso es que mi madre no me ha dicho nada
de la triste caja vacía de los quesitos.
Esta mañana vomité mucho y vino el médico.
Dijo que tenía acetona.
El chocolate en polvo y la leche condensada
no producen acetona como los quesitos. Aunque no provocan tos como el Cola-Cao.
Me he pasado el día tomando zumitos con
mucho asco. No sé si mañana iré al cole.
Jaime el mayor me dijo que nunca más volvió
a comer quesitos, aunque dice que no producen acetona. Yo le pregunto por qué
no come quesitos si no producen acetona y no sabe qué decirme.
Yo sigo pensando que los quesitos producen
acetona.
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